Age Hareide, como entrenador, ganó títulos en el fútbol danés, sueco y noruego. Como futbolista, siendo defensor, supo destacarse en Inglaterra (Manchester City y Norwich City) y jugar 50 partidos en la Selección de Noruega, conjunto nacional que dirigió luego durante un lustro. Sin embargo, a sus 64 años, este hombre que ya peina canas tiene todavía una gran cuenta pendiente, convive con esa “amargura” que no le permite abandonar esta profesión. Esa espina, a partir del próximo año, ya no le dolerá más. Hareide se regaló la frutilla de su postre: estará por primera vez en una Copa del Mundo, luego de clasificar a Dinamarca a Rusia 2018, venciendo a Irlanda en el Repechaje (5 a 1 en el global).
Guía del Mundial: todo lo que hay que saber
El objetivo, ya conseguido, no fue sencillo. El noruego asumió su cargo reemplazando al histórico Morten Olsen, quien estuvo 15 años al frente del seleccionado danés. “Siento un gran respeto por él desde que nos enfrentábamos en partidos internacionales. Siempre me ha gustado su fútbol. Como entrenador, quieres hacer las cosas a tu manera, pero sé que la base estará aquí en el equipo, gracias al trabajo que ha hecho Morten”, declaró el propio Hareide, poco después de asumir su cargo, en febrero de 2016. En aquel entonces, el director deportivo de la Federación Danesa de Fútbol (DBU), Claus Bretton-Meyer, daba así sus razones para fichar al veterano entrenador: “Con Age Hareide obtenemos un seleccionador nacional que tiene mucha experiencia y pasión, y que ha logrado buenos resultados, tanto a nivel de club como de Selección. Tiene las cualidades para gestionar el desarrollo de nuestra Selección nacional junto con los jugadores, los técnicos y otras personas”.
La conclusión, en algún punto, es unánime: Hareide es un especialista en el fútbol escandinavo por haber trabajado en todos los países de la región. De hecho, en Dinamarca, dirigiendo a Brondby, ganó la liga en la temporada 2001-2002. Y antes de asumir este desafío estuvo al frente de los destinos de Malmö, de Suecia, equipo con el que conquistó también una liga, en 2014.

“En el fútbol, todo el mundo quiere vivir un Mundial, y yo no soy diferente. Estuve a punto de conseguirlo con Noruega. Llegamos a la repesca en 2005, pero perdimos contra República Checa, que en aquella época era la segunda mejor Selección del mundo”, sostuvo en una entrevista con FIFA.com. La revancha ya llegó.Tendrá a Christian Eriksen como la gran estrella de su plantel. A él tendrá que mimar, a él tendrá que exprimir para soñar con escalar lo más alto posible.
